sábado, 6 de noviembre de 2010

Carrilleras al vino

Receta especial para los wine lovers como yo. Esta receta es inspiración de mi madre. No recuerdo exactamente qué carne era la que ella utilizaba, pero la primera vez que la hice utilicé carrilleras y creo que no me equivoqué, así que, convierto oficialmente las carrilleras de cerdo en la carne estrella de esta receta.

La primera vez que probé esta carne en un guiso, me pareció deliciosa y tan tierna, que se deshacía en mi boca. El secreto de esta receta es el tiempo de cocción. Casi dos horas a fuego lento, hace que la carne vaya absorbiendo el sabor del vino, y que quede jugosa y tierna. Tan tierna, que no hace falta usar el cuchillo para cortarla.

El vino, ese es el otro ingrediente estrella de esta receta. La carne se cuece exclusivamente en vino, ni agua, ni caldo. La carne adquiere un color rojo intenso y un sabor potente y delicioso.


Hemos decidido acompañar esta receta con un vino tinto Castillo de Luzón. Me encanta este vino. Sin ser de la gama alta de esta bodega, me parece que sabe muy bien y además tiene una magnífica relación calidad-precio. Creo que combina perfectamente con la carne.


Ingredientes: 
Las cantidades dan como para unas tres raciones.
  • 600 gr. de carrilleras de cerdo.
  • 1 botella de vino tinto
  • 1 tomate, 1 cebolla y 1 ajo para hacer el sofrito
  • 1 bote pequeño de guisantes
  • 1 zanahoria grande
  • pimentón dulce
  • aceite de oliva
  • pimienta
  • sal

Carrilleras al vino

Lo primero que vamos a hacer es sellar las carrilleras. Para ello, echamos un chorrito de aceite en una sartén puesta al fuego fuerte, y doraremos las carrilleras, que habremos salpimentado, aproximadamente durante un minuto por cada lado. Lo que hacemos con esto es formar una capa protectora por fuera, que evita que los jugos de la carne salgan cuando se cocina y así queda jugosa.

A mi me gusta que el sofrito quede suave, así que rallaremos el tomate (medio si es muy grande), la cebolla (media si es muy grande) y un diente de ajo, y lo ponemos con aceite de oliva y sal a sofreir en la cacerola donde vamos a hacer el estofado. Cuando el sofrito esté listo, le echamos una cucharadita pequeña de pimentón le damos unas vueltas, y antes de que se queme el pimentón echamos un chorro de vino en la cacerola.

En este momento, añadimos la carne a la cacerola, los guisantes y la zanahoria que habremos partido en trozos. Cubrimos con vino y llevamos a ebullición. Cuando esté hirviendo, bajamos el fuego, para que se haga lentamente, y tapamos. Debe estar cociendo unas dos horas. Hay que echarle un ojo de vez en cuando, para comprobar que no se queda sin líquido y si es así añadir más vino.


Ya veréis que aroma más rico. Esta vez puse unas patatas al horno finamente cortadas, con vino blanco, sal, pimienta, tomillo y un chorro de aceite. Una guarnición perfecta.
Que aproveche!!!

2 comentarios:

  1. Se me hace la boca agua!!!

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  2. Nena menuda pinta !!
    En cuanto vaya a Murcia te pido una invitacion oficial porque eres una cocinerica graciosisima !!

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